Archivos para la categoría: Cómo escribir ficción

Ya pasaron tres años desde que salió de imprenta la primera (y única) edición de Psique, novela escrita por Sergio A. Amira y Daniel Guajardo, pero firmada con el heterónimo de Carolina Lehman. Todavía hay algunas copias de la novela dando vueltas, por si alguien se tienta.

Tuvimos un éxito modesto que duró el equivalente a lo que invertimos en tiempo y dinero para promocionar la obra, más tiempo que dinero hay que decirlo, y nos quedamos satisfechos porque “no nos fue mal” de entrada. Una crítica positiva publicada en un diario, un par de notas en la prensa, tres presentaciones con público de verdad! (La Serena, Santiago y Valparaíso) y todo el poder de nuestras redes de apoyo, familia y amigos. No fue poco.

Pero estuvimos a un pelo de cometer un error grave… Siempre he sabido que tomar prestada una imagen para usarla con propósitos comerciales es un tremendo error, porque esa imagen seguramente tiene derechos de autor protegidos. Todo lo que se publica en Internet, excepto aquellas creaciones que dicen expresamente “úsame sin pagar”, están sujetas a las leyes internacionales que protegen el derecho de autor. Por lo mismo, si ves una imagen que te gusta y la quieres usar en la portada de tu libro, no importa que no diga en ninguna parte que tiene copyright. Si no dice que NO lo tiene, entonces SÍ lo tiene.

Ayer me enteré que alguien usó esta imagen para confeccionar, vía photoshopeo, esta portada de libro. Hasta que la autora y dueña de los derechos sobre la imagen original se enteró. Y me acordé del impase con la portada de PSIQUE que no fue. Me gustaba esa portada, de verdad no había ninguna obra fantástica que tuviera ese tipo de trabajo y estoy seguro que la portada por sí sola nos habría dado más satisfacciones.

La editorial contactó un artista, se le comisionó hacer esa portada y para ello, Sergio le dio instrucciones bien precisas de cómo debía ser. Para ejemplificar, envió estas imágenes indicando tal postura, tal expresión del rostro, este tatuaje, un muñeco como éste.

Esta posturaesta expresióneste tatuajeun muñeco como estey un fondo sugerente

Todo bien hasta aquí. El artista envió este boceto photoshopeado.

el dibujo fotoshopeado

Se le dio visto bueno, y acto seguido el artista, en vez de hacer lo que se le había solicitado (una pieza de arte “inspirada” en los ejemplos y NO calcada desde ellos), procedió a photoshopear lo que había armado.

trabajo final

Yo estaba feliz. La mejor portada del mundo. Pero no sabía que el artista había hecho un collage en vez de dibujar él mismo la pieza. Yo la quería de todas maneras, pero menos mal que no me hicieron caso. La imagen final es un mega plagio, ni idea de dónde sacó el auto en llamas pero capaz que también sea de una obra “inspirada”.

Sergio, para efectos de comprender “cómo se hizo”, armó este tinglado usando los mismos recortes:

primer boceto

Superamos el problema, armamos una nueva portada con el pseudónimo conjunto que teníamos en primera instancia (de hecho no había otro). Se contrató una chica le compramos las imágenes que al final se usaron en la portada del libro.

Portada intermedia

Luego se nos ocurrió lo del heterónimo, pero eso ya es otra historia.

Portada intermedia

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Esta entrada expresa una visión que ya no profeso. En vez de leer este post, recomiendo leer mi otro blog No Me Canso de Escribir, y participar del taller literario online.

Es lo mismo que escribir un cuento, pero en plural. Y no estoy bromeando. Alguna vez hace muchos años me instruí en la técnica del cuentista, principalmente leyendo cuentos, luego analizando cómo se escribieron, y más tarde encontrando las fallas en mis propios escritos. No fui a un taller literario y creo que es un poco tarde para mí, pero seguramente no es tarde para ti. Y si quieres escribir un cuento o escribir muchos cuentos, la clave para lograrlo está en el plural, no en el singular.

No se puede aprender a escribir cuentos, pensando solo en escribir un cuento. Hay que repetir, crear, poner aprueba, equivocarse. ¡Hay que escribir un libro de cuentos! Y esto no es una competencia, todos tenemos algo de cuentista en los genes y se puede escribir cuentos desde que se aprende a hablar (sí, incluso sin saber escribir) hasta el mismo día de la muerte. Es un arte complejo y fascinante.

Esta semana me reuní con mis amigos escritores, y cuando les expuse mis tres ideas para una compilación que estamos preparando, Armando me expuso que una de las tres estaba destinada al fracaso porque no sé cómo va a terminar. Traté de discrepar un rato, pero en realidad hubo caso. Leer el resto de esta entrada »

IMPOSSIBRU !!!Esto será fácil de explicar con un ejemplo. A continuación describo en una línea simple de qué trata la historia que voy a contar. En este caso no da para hacer un logline, porque no hay una historia mayor detrás. Así que me salto el proceso y voy directamente a la escaleta.

Invierno, día frío y nublado. Juan sale de casa pensando en la mujer que ama; se encuentra con ella, pero la ignora.

Eso es una línea de una escaleta. Es una declaración de intenciones, presenta el contexto, los personajes y las acciones que los relacionan. Y es lo que hay que desarrollar. Leer el resto de esta entrada »