O como dicen los gringos: “Show, don’t tell“.

Es uno de los consejos que se repiten donde sea que miro, lo haya dicho un escritor o un editor. Y se podría resumir en “no me digas que el personaje tiene miedo, mejor muéstrame aquello que le atemoriza y hazme sentir su miedo”.

Acá varios ejemplos que busqué, recopilé y traduje:

  • María es una persona maravillosa
    • María siempre está cuando alguien la necesita. Es la primera en ayudar cuando alguien está enfermo, la primera en enviar una nota de coraje para quienes están aproblemados, la primera en darte un abrazo afectuoso sin pedir nada a cambio…
  • Pedro tenía miedo
    • A medida que las pisadas sonaban cada vez más cerca, Pedro sentía que los músculos de su estomago se contraían. Se ocultó lo mejor que pudo bajo la sombra de un muro, sintiendo los ladrillos fríos contra su mejilla. Tenía las palmas sudorosas y la pistola amenazaba con resbalar de su puño…
  • Se sentó con la guitarra sobre sus piernas
    • Sus ojos están cerrados y sostiene la guitarra en sus brazos como a una amante, como si no quisiera dejarla ir nunca más…
  • Claudia no tenía instintos maternales y descubrió que tener hijos e smuy cansador
    • Claudia seguía sin creer que fuera tan trabajoso criar a sus hijos. ¿Por qué no podían dejarla en paz unos minutos para leer el periódico? Les dejó los dibujos animados en el televisor y les dio lápices y papel para que dibujaran y pintaran, pero aparentemente no era suficiente y sus hijos seguían acosándola.
Todavía me pasa que digo más de lo que muestro. Pero sigo entrenando. ¿Y usted?
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