www.cabralesa.comSabía que era un comic online. Sabía que era acerca de chicas guapas atormentadas por la vida de ciudad a principios del Siglo XXI. Había leído varias de las viñetas en su sitio Web. Pero no me esperaba un libro. Y cuando salió, pues que me lo compré poh! La curiosidad me la ganó y de verdad prefiero comprar web-comic impreso y autogestionado antes que una novela gráfica ultra viralizada.

Me fui en el metro leyendo Cabra Lesa, no me importó que la estética del libro dijera “es para nenas”, y juraría que alguien me tomó una foto con el celular. Me enamoré del dibujo (obra maestra de Diego “Novamin” Zúñiga), primero porque son chicas lindas, weón, son todas ricas; y por su estética de manga mezclada estratégicamente con otras técnicas de comic occidental.

En el prólogo (de Francisca Solar) se resume la vida de los cuatro personajes que pueblan las viñetas en el libro, quién es quién y por qué se conocen. Es un relato apurado que me obligó a releer algunos pasajes. Aunque me habría hecho más sentido un par de páginas dibujadas con esa misma historia. Y sinceramente, el formato “sólo texto” en el libro me sobró. Me duele en el alma porque soy un sujeto “textual“, pero en el contexto del libro, la estética del comic y etc, todos los textos planos me resultaron innecesarios*.

Las historias me fascinaron desde el principio, conozco chicas así, adultas autosuficientes pero con síndrome de Princesa (en busca de su príncipe azul), decididas y para nada ignorantes, pero con una inocencia que bordea la tontera. ¡Por eso lo de “Cabra Lesa”! Recién caigo. Y me conmovieron las cuatro historias (creación de Daniela González Viviani), aunque mi ego fetichista hizo link directo entre Berni y Paula Catilao… Para mí que alguna vez se conocieron en el Ansible (trivia para quienes leyeron PSIQUE).

Bárbara Poblete quedó embarazada muy joven y tiene que valerse por sí misma; Francisca Cortés está disconforme con una relación en la que ninguno quiere cambiar; Bernardita Riquelme tiene problemas familiares por ser lesbiana y parece haber encontrado el amor; y Noelia Poblete es una soltera que odia estar soltera (se considera “incompleta”) pero elije pasteles que no quieren lo mismo que ella.

Partí como avión con el humor feminista y me reía solo en el metro. Poco a poco el tono se fue poniendo más serio, más adulto, y ya para el tercer tercio no recuerdo ningún chiste. Las historias se mezclan y en esa primera lectura me parecieron equilibradas, pero intuyo que el propósito de la historia (como un todo) se fue construyendo en el camino. No digo que esté mal, pero me inclino a favorecer el humor y el romance por sobre el drama o la tragedia y a Cabra Lesa le faltó más humor al final.

Imagino este libro como el piloto de una miniserie, tanteando los gustos del público y del mercado antes de lanzarse a trabajar en los demás capítulos. Es el trabajo de un año de un equipo de amigos y me gustaría mucho ver un segundo tomo en octubre de 2012. ¿Encontrará Noelia a su Príncipe? ¿Regresará Francisca con su ñoño? ¿Bárbara podrá lidiar con las visitas legales del padre de la guagua y su inevitable intromisión en el futuro de su hijo? ¿Bernardita habrá encontrado al amor de su vida…? (veo muchos conflictos, mucho material, y muchas oportunidades para reír)

Si quiere su copia del libro, vaya a la Web de Cabra Lesa y no sea longi, cómprelo.

* La autora de los textos citados está sufriendo por mi profundo desprecio. Cuando digo “texto plano” es en comparación con el texto en las viñetas o texto en el dibujo. No es mi intención criticar su creación (Crónicas de una pecosa, también presentes en el libro y que omití burdamente en este comentario), ni pretendí hacer una apreciación acerca de su calidad literaria. Me quedé con los dibujos (que obedecen al 95% del contenido en el libro) e ignoré el texto. Mis disculpas.

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