A los gringos les encanta ordenar y estructurar TODO. Tanto es, que los autores profesionales, esos que tienen agentes y viven de la venta de sus libros, desarrollaron técnicas que son estándar en la industria del entretenimiento y permiten, entre otras cosas, pasar fácilmente de una novela a un guión cinematográfico o a uno de teatro, incluso a un comic, y viceversa.

En resumen, todo se traduce a producir una carta de presentación de la obra, para que los agentes y editores se maravillen aún antes de leer el texto, que en muchas oportunidades ni siquiera está escrito. Así de heavy metal.

En esta carta hay pocos elementos: el logline, el título de la obra y un resumen o trailer. El primero, el más relevante, el que define la novela en sí, se llama LOGLINE (la traducción exacta se me escapa, pero podría entenderse como “historia en pocas líneas”. Corregidme por favor). Yo lo uso y es apropiado que lo comparta, porque les juro que es muy útil, especialmente antes de comenzar a escribir.

El proceso es simple: se crea el logline, se define un título tentativo y se divide la historia en cuatro partes, definiendo las escenas relevantes que mueven la historia. Con esto en mente, se crea el resumen o trailer, que al igual que los trailer de películas, muestra con descripciones muy gráficas lo que ocurre en las primeras 3 partes de la historia, bien conciso y sin explicar las escenas ni los porqués, pura acción causa/efecto. Ya les hablaré de todo este proceso en otra columna, pero primero, lo primero.

Aquí un ejemplo de logline:

En una sociedad donde los criminales son arrestados antes de cometer el crimen, un policía acusado de un asesinato futuro escapa para probar su inocencia.

Un buen logline está compuesto de cuatro elementos. El Contexto (para entender dónde se desarrolla la historia: En una sociedad donde los criminales son arrestados antes de cometer el crimen), un Quién (es el/la protagonista: un policía), un Objetivo (lo que debe lograr el protagonista al finalizar la historia, incluye acción: escapa para probar su inocencia) y un Obstáculo (aquello que el protagonista debe evitar o sortear: acusado de un asesinato futuro).

En determinado Contexto, el Quién debe lograr qué Objetivo sorteando tales Obstáculos.

No puede ser más básico. El editor lo lee y dice “hmmm… aers de qué se trata” y continuará leyendo.

¿Adivinaron a qué corresponde el ejemplo? Es Minority Report (2002), basada en un cuento de Philip K. Dick (1956). Este logline lo dice todo, explica la historia con total economía y sin decir el final, pero a su vez define para dónde va la historia, dónde comienza, dónde terminará y cuál será la acción.

Ojo que el logline es una herramienta para ahorrar tiempo y dolores de cabeza, no es la panacea ni es obligatoria, la humanidad lleva siglos escribiendo buena literatura sin usarlo.

Ahora piensen en esa novela que están escribiendo o que quieren escribir y traten de explicarla en un logline.

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