Miles de SPOILERS si es que no viste la película.

No se me ocurre un mejor ejemplo actual para mostrar un producto audiovisual donde la historia sea tan perfecta para ejemplificar una novela mal escrita pero éxito en ventas. La película en sí es una huevada, las actuaciones y hasta la dirección pueden parecer ridículas, pero el producto final, analizado por partes, es perfecto para explicar cómo se escribe una historia.

Me remitiré a exponer lo más importante solamente y luego vamos sacando conclusiones.

La historia se inicia con la presentación de los personajes y el conflicto principal que lleva a la verdadera acción: las cosas que hacemos por amor. Vemos Rob y Beth reencontrándose, Beth tiene pareja, Rob se va a Japón para alejarse de Beth y del dolor que le produce verla con otro. Siguiendo la misma estructura de parejas enamoradas, tenemos a Lily y Jason (hermano de Rob) que son felices juntos y aportan consejo y contexto a la historia; y a Hudson (que da la cuota de “humor”) enamorado de una esquiva y guapa Marlena. Todo esto bajo el filtro de una cámara omnipresente con una batería que nuca se acaba, grabando encima de un cassete usado donde de tanto en tanto vemos escenas de Rob y Beth en una escapada al litoral, de cuando eran felices juntos.

Como dice el título de este posteo, “todo pasa por algo”, o de otra manera la historia se va a las pailas. Veamos por partes:

  • Un monstruo ataca Manhattan.
  • Rob está locamente enamorado de Beth y ella está en otra parte, incapacitada de moverse.
  • El monstruo mata a uno de los personajes (Jason) destruyendo a la única pareja feliz de esta historia, junto con la salida más cercana fuera de la isla.
  • Marlena tiene que ir con ellos, o de otro modo no la podemos ver morir.
  • El idiota de Hudson tiene que grabarlo todo, y de paso dar excusas de por qué lo graba todo y contar chistes.
  • Nunca vemos al monstruo en su totalidad. Junto con él vienen otras amenazas.
  • Los personajes se ven obligados a escapar hacia la estación de metro, donde tenemos un descanso.
  • Les cae la amenaza de los chinches gigantes, Marlena está herida.
  • Llegan a alguna parte, aparecen los militares transportando gente “mordida” y en estado de muerte severa.
  • Marlena explota llena de parásitos submarinos (supongo). Pobre Hud.
  • Les avisan que habrá un bombardeo final, tienen hasta las 6 para escapar a salvo. Pueden ir a salvar a Beth.
  • Alcanzan su destino, el edificio de Beth está inclinado. La rescatan.
  • El monstruo está siempre pisándoles los talones, como si estuviera tras ellos.
  • Beth mal herida y anémica corre para salvar su vida. Yo haría lo mismo.
  • Lily es la única que se salva en un helicóptero militar, tal vez como disculpa por herir sus sentimientos para dar sentido a la historia.
  • Rob, Beth y Hud suben a un helicóptero que se estrella.
  • Hudson muere masticado por el monstruo, se acaban los chistes, sobrevive la cámara.
  • Rob y Beth se van con la cámara y se ocultan bajo un puente en Central Park. Mueren con la explosión. Fin.

Algunos elementos importantes son presentados a través de los noticiarios. A ratos vemos imágenes de Manhattan, la gente escapando, los militares luchando, robos y el pillaje, más un puñado de señales que están linkeadas con otros productos nacidos de la mano del director de la película. Son relevantes en la medida que el espectador sigue esos otros productos, pero para el que no los conoce son sólo ruido de fondo.

Todo lo que se nos muestra en pantalla tiene sentido para la historia y nada sobra. Los personajes y sus conflictos personales son declarados dentro de los primeros diez minutos y mantienen esa misma línea hasta que se acaba su participación. La importancia del monstruo está dada en la medida que permite generar situaciones de acción o descanso, donde los personajes expresen sus miedos y ansiedades.

La historia no es acerca de Lily y Jason, porque su participación como pareja queda bloqueada durante la primera media hora de película. Menos es acerca de Hudson y Marlena, que se nos presenta como una relación imposible que lentamente parece plausible. Ni siquiera es la historia de Rob y Beth. Estas tres parejas son comodines de la única historia que importa, la del monstruo que viene a dejar la cagada máxima. Sin esa historia no hay película.

Al igual que muchas novelas fantásticas sin trabajo de personajes, esta película desvía nuestra atención hacia la pirotecnia y los efectos especiales. Muchos voladores de luces y poco contenido. En ese aspecto cumple su objetivo: nos muestra la destrucción, muestra algo de muerte y gore; nos mantiene tensos con su acción de ritmo acelerado en el que ocurren muchas cosas en poco tiempo. ¿Y al final qué nos queda? ¿Esperar la secuela donde se explicará de dónde viene el monstruo y por qué atacó Manhattan?

Concluyendo, si la película fuera un libro: está mal escrito. El narrador es Hudson. Su relación con Marlena es la única que evoluciona, pero luego que ella muere, el personaje se transforma en una molestia e incluso continúa con sus chistes. Rob, que parece ser el protagonista declarado por el autor desde las primeras escenas, es tan plano y simple, tan básico, que figuraría perfecto en una historia para adolescentes con poca comprensión de lectura. El único protagonista el el monstruo. Todo lo demás es condimento.

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