How to Write a Damn Good Novel de James N. Frey es el texto más prometedor que he tenido la suerte de encontrar en mi incansable búsqueda de la perfección literaria… que a estas alturas es imposible sin la experiencia de haber escrito varias novelas. ¡Falta mucha práctica!

Y ahora entiendo cómo es que los autores gringos agarran tan rápido el oficio de la escritura de novelas que se convierten en best sellers. Usan el manual.

El texto es bastante largo —187 páginas— y en inglés. Así que en la medida que lo vaya leyendo, postearé acá mismo resúmenes traducidos y comentados, que espero que sea una ayuda para otros que escriben mucho pero les falta oficio.

El link al documento original está AQUÍ. Y debajo de él se pueden encontrar otros documentos que podrían ser de utilidad para el escritor principiante y ni tan principiante.

Fin de la introducción. Atentos a las actualizaciones.


ANTES DE PONERSE A ESCRIBIR

Todo se reduce al QUIEN

Si no puedes crear personajes que aparecen vívidos en la imaginación del lector, entonces no puedes crear una buena novela.
Los personajes de ficción —el homo fictus— no son para nada idénticos a los seres de carne y hueso —homo sapiens—. El homo fictus puede ser complejo, volatil, incluso misterioso, pero siempre es “sondable”. En comparación con el homo sapiens, el homo fictus es más simple.
Para redondear, se puede decir que el homo fictus es una abstracción concebida para proyectar la escencia del homo sapiens.
Hay dos tipos de personajes u homo fictus: el Simple es también llamado “plano” o “uni-dimensional”. Tienen una sola característica que los describe (codicioso, bondadoso, triste, alegre, servicial, cachondo, etc.); el otro tipo de personaje es Redondo, de “cuerpo completo” o “tridimensional”, tienen motivaciones complejas y deseos conflictivos y están llenos de pasión y ambición.
Debes conocer a tus personajes tan íntimamente como sea posible.
Los personajes tridimensionales se caracterizan por tener una dimensión fisiológica, otra sociológica y otra psicológica. La fisiológica incluye su peso, estatura, edad, sexo, raza, salud, etc; la sociológica incluye temas como clase social, el barrio donde se crió,e l colegio donde estudió, qué clase de amigos y lugares frecuenta, etc; y la psicológica es el producto de las dimensiones fisiológica y sociológica, encontramos fobias y manías, complejos, miedos, inhibiciones, culpas, fantasías, IQ, habilidades especiales, hábitos, sensibilidad, talentos, etc.
Las motivaciones del personaje son las que producen los conflictos y generan la tensión narrativa que es necesaria en una novela para mantener la atención del lector.
Los personajes tridimensionales deben ser dinámicos, llenos de grandes pasiones y fuertes emociones. Cualquier personaje que no actúa cuando se le presentan dilemas, que escapa del conflicto, escapa y sufre sin pelear… es un personaje que no es útil como personaje tridimensional y podría no ser útil para la novela.
Debes crear un contexto para los personajes de primer orden: es decir, crear sus biografías. Busca los elementos que influenciarán en sus emociones y comportamiento a lo largo de la historia. Créales un pasado.
Una biografía del personaje es un breve sumario, no es necesario escribir una gran biografía.
Con la biografía conocerás tan bien al personaje como si fuera tu hermano/a.
Una manera fácil de conocer a los personajes, es hacerles una entrevista a fondo.
La PAsión Predominante es la fuerza principal que motiva al personaje. Y el personaje principal debe siempre ser determinado, bien motivado, “voluntarioso”.
Debes evitar los personajes estereotipados. Estos se reconocen porque al leerlos suenan muy familiares. Son predecibles. Cuando todas las especulaciones del lector acerca del personaje son comprobadas, cuando no hay contradicciones ni sorpresas, tenemos un personaje estereotipado. Hay que sorprender al lector para lograrlo. Y siempre hay que preguntarse si esta sorpresa es “creíble”, y si las contradicciones del personaje sirven o no a los propósitis de la novela, afectando las emociones y comportamiento del personaje.
Los personajes deben mantenerse siempre en su máxima capacidad, siempre sorteando los obstáculos. Pero esta capacidad máxima no debe ser excedida. Hay que buscar un “equilibrio”.

Resumen:
Los personajes principales de una novela deben ser tridimensionales, complejos, íntimamente conocidos por el escritor. Deben tener una pasión que los motiva, siempre en contante conflicto con otros personajes o consigo mismos. Deben alejarse de los estereotipos, pero tampoco deben ser muy descabellados para permanecer creíbles.
Con buenos personajes, a la pa de una buena historia, se puede obtener una buena novela.

“Mi origen es mi destino” – Ningen Janai

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