Pucha, no tengo ninguna foto… pero SOY ABUELO.

El gran Goldo, cuy castizo de más de tres años, y Keka Galindo, cuya de menos de un año, engendraron a una pareja de cuyitos hermosos, livianitos, chascones, muy cómicos.

Yo esperaba que fueran unas lauchas peladas al momento de nacer, pero estos enanitos nacieron peludos, con los ojos abiertos, revolviéndola a la primera hora de vida.

Voy a regalar el macho en unos meses más. Me da penita pero no puedo juntar muchas bestias en mi nuevo hogar. Y goldo está viejito, creemos que no pasa de este año. Snif…

Nos quedamos con la hembra, que se parece harto al Goldo, para que le haga compañía a la Keka cuando Goldo nos deje. Y apenas esté en edad de merecer, capaz que le consigamos un chiquillo buen mozo de esos que vienen de visita.

Son muy lindos los Kekinos. Cuando tenga fotos las voy a postear.

“Mi origen es mi destino” – Ningen Janai

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