Ayer miércoles 8 de agosto fui con la Marilyn a Las Tejas a beber un terremoto. Luego se nos unió la Paty, que no conocía y que me interpretó unas pesadillas (que están posteadas por acá en alguna parte).

Ni ahí con que lloviera, le tenía que pedir a esta loca que fuera mi madrina de matrimonio. Y cuando salimos a eso de las 22.30 del local, caía agua nieve.

Luego en la línea 5 del metro miraba por las ventanas como nevaba en todo Santiago. Cosa fabulosa… aunque no es nada bueno para la gente que carece de un refugio decente. Ni hablar de mis abejas, ahora sí que se terminan de morir las que me quedaban.

Mientras esperaba la micro a la bajada del metro Elisa Correa, seguía nevando, esta vez no caía ni una gota de lluvia y los copos eran bien grandotes. Luego en la micro veía a la gente arrojándose nieve en las plazas. La locura.

Y llegando a mi casa casi me mato, el suelo estaba resbaloso y en la entrada de mi casa hay cerámica. Fue una increíble hazaña.

El Leo Liao sí que disfrutó la nieve. No lo dejé que estuviera mucho rato, para que no se dañara las patas. Mañana lo dejaré adentro, ojalá no se mee.


Dios mío!!! Ésa es mi cara? Me tomé la foto minutos antes de ponerme a subir este post.


Bueh… ahí detracito está nevando. Esto es Puente Alto, altura de México con El Peñón.

Y acá un videíto grabado segundos después.


Ahora es momento de ir a dormir. Creo que mañana será un día interesante. Ojalá despierte.


“Mi origen es mi destino” – Ningen Janai

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