Me leí el supuesto libro 7 de Harry Potter (“And the deathly hallows”) en tres días con sus noches. Eran 660 páginas impresas en hojas recicladas y ahorro de tinta.

Me pasó lo mismo que me había ocurrido con los libros anteriores… excepto el libro 6 que no lo leí, lo “escuché” (conseguí la copia de audio, leída por un inglés viejito pero muy buen cuentacuentos); apenas comencé con la lectura del 7 ya no pude parar, totalmente obseso en las desveturas del mocoso ése.

NO VOY A DAR NINGÚN SPOILER, así que lean con tranquilidad.

El libro adolece de los mismos detalles de redacción redundante que es típico de la autora, y si suponemos que es una copia previa en manos del editor (negligente, ni hablar), pues tiene más errores que los libros anteriores.

Tanta redundancia cansa. Pero igual lo leí feliz. La Ginny me tenía loco. A Ron y Hermione daban ganas de patearlos, por pernos. El resto de los personajes tienen una aparición no muy destacada y no hay evolución en ningún carácter. EN NINGUNO. Este Harry no es muy distinto del que entró a Hogwarths por primera vez sin saber nada de magia. Ni hablar del resto de los personajes.

Aunque siendo sincero en este punto, esa es la característica principal de los lbros de la Rowling, los personajes están bien definidos y delimitados, y ninguno es muy brillante, ni siquiera Dumbledore… quizá con el afán de destacar que nadie es autosuficiente

Bueh… Si se trata de un fanfiction, está muy bien logrado y realmente valió la pena leerlo. Y si realmente es el verdadero (aunque con pifias), pues capaz que el final sea distinto al que saldrá publicado dentro de poco.

Entonces tendré que leerlo denuevo.

Y si no, bueno, soy un afortunado del hortofrutícola.


“Mi origen es mi destino” – Ningen Janai

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