Encontré este artículo y me pareció simpático. Es complicado esto de escribir según el manual, porque siendo honestos, hay gente que sí le funciona, tienen un guión básico para todas sus obras y no falla, siempre y cuando la historia en sí sea “decente”.

Alguna vez leí un artículo parecido escrito por Miquel Barceló. El hombre sabe de Ciencia Ficción, y su artículo versaba principalmente en cómo se debe escribir un cuento y al final daba un poco lo mismo a qué género perteneciera.

Bueh, en la misma página donde encontré el siguiente artículo, había otros documentos a la venta con títulos tipo “cómo ganar concursos literarios”. Yiaaaa… !

Cómo escribir Ciencia-Ficción (1)

La ciencia ficción bulle por todas partes en la actualidad. Observa cualquier programación de cine en tu ciudad y verás ciencia ficción. En las librerías, las obras de fantasía y ciencia ficción ocupan las estanterías de los best-sellers junto a las biografías de famosos, los “thrillers” y los libros de auto ayuda. La fantasía y la ciencia ficción son elementos clave en los juegos de ordenador, los dibujos animados, los cómics, las series de TV… Y el cine.

(Nota de Guajars: esto lo vengo diciendo hace años)

Hace unos años aun era un nicho de mercado poco respetado pero ahora se ha convertido en parte de la cultura general. En parte gracias a la colección NOVA dirigida por Miquel Barceló, y otras editoriales pequeñas que apuestan por el género.

De cualquier forma, aunque el género es conocido y leído asiduamente, aún hay gente que tiene ideas bastante peregrinas sobre el mismo. Algunos lo asocian simplemente a cohetes y pistolas láser o cosas de magos. Otros creen que es una manera de predecir el futuro cual bola de cristal. Los de más allá piensan que está plagada de lenguaje técnico “hard”. E incluso otros creen que tienes que ser un buen científico o contar con un buen bagaje técnico para escribirla. Además de los que creen que es fácil de escribir. O difícil.

Nosotros creemos que todos están equivocados.

La ciencia ficción es por encima de todo, ficción. Con un elemento especulativo, sí. Pero el concepto de ciencia ficción es bastante complicado de describir. Puede tratar sobre casi cualquier cosa, y habitualmente lo hace. La libertad es lo que lleva a la mayoría de sus devotos al género, pero esta falta de reglas deja tanta libertad que los novatos pueden sentirse perdidos.

(Nota de Guajars: es veldá, vagué por el limbo hasta hace poco)

Debido a la creciente popularidad que experimenta el género muchos escritores noveles y algunos experimentados en otras tablas han intentado entrar en él, muchas veces con malos resultados. Como un hijo que coge el coche a sus padres pensando que no puede ser tan difícil, muchos escritores se adentran en el género sin antes haber investigado.

(Nota de Guajars: bueh, llevo años metido en la lectura y escritura de fantasía s científicoides y no es tan complicado. Lo difícil para mí es escribir ficciones no fantásticas)

He aquí seis pasos a tener en cuenta antes de empezar a escribir ciencia ficción:

1. Escoge temas contemporáneos

De nuevo, la ciencia ficción no trata exclusivamente de cohetes y pistolas láser. En realidad, este subgénero fue decayendo hacia la década de los 60 con Heinlein y sus “Tropas del Espacio”. Aunque algunos escritores de vez en cuando le prestan atención. La ciencia ficción moderna trata temas modernos: la crisis energética, el control del gobierno, los avances médicos, la clonación, el racismo, los extremismos religiosos… etc.

Esto sucede porque la ciencia ficción no se dedica a predecir el futuro. Sí habla del futuro, es para hacer un comentario sobre el presente. Es para decir, si esto sigue así, podemos acabar de esta manera. Un buen ejemplo es “1984” de George Orwell. No pensaba que en 36 años viviríamos tanto control pero se dio cuenta que la gente podía renegar de su libertad para conseguir seguridad y escribió un aviso. Hoy, el pueblo norteamericano, ha cedido parte de sus derechos civiles a cambio de las promesas de seguridad de sus gobernantes.

(Nota de Guajars: ya lo dijo Barceló en la FILSA 2006, eso de la ciencia ficción como un reflejo del presente. Totalmente de acuerdo)

La gran cantidad de historias que se han escrito hablando de guerras nucleares no intentan predecir una, intentan prevenirla cambiando las actitudes de la gente. La ciencia ficción utópica es la otra cara de la misma moneda: nos enseña un futuro que podría ser nuestro si lucháramos para conseguirlo.

Alguna ciencia ficción se sitúa tan alejada en el futuro que, a veces, resulta complicado ver la conexión. Pero siempre existe. La Guerra de las Galaxias, con todas sus batallas espaciales y sus maestros Jedi no es sino un examen sobre lo que significa ser humano con tus fortalezas y debilidades internas.

2. Usa el lenguaje apropiado

¿Qué sucede con el lenguaje técnico? No todo son matrices de flujo ni compensadores Heindenberg. De hecho, la tendencia actual es usar un lenguaje que tu lector pueda entender. Debe ser real.

(Nota de Guajars: ése es mi lema. La pelea está en si uso chilenismos o no)

3. Piensa científicamente

Puedes pensar que necesitas ser un buen científico para escribir ciencia ficción pero no hasta tal punto. Algo de razón tiene la afirmación pero no de la manera en que todo el mundo piensa.

No tienes por qué tener la cabeza llena de fórmulas, ni saber cómo funciona una órbita. Lo que tienes que saber es como pensar científicamente. Esto significa buscar relaciones de causa-efecto y poner estas relaciones en la historia. Debes hacer que las cosas sucedan por una razón y que esa razón sea plausible.

(Nota de Guajars: acá está lo difícil, porque en mis historias hay veces que algunos acontecimientos no pueden ser explicados salvo haciendo un ejercicio de ingeniería inversa, o porque desconozco los detalles del vuelo espacial y hago que mi pequeña navecita salga de la atmósfera quemando plutonio. Eso es estúpido)

4. Añade especulación

Una vez entiendes las relaciones de causa-efecto las historias de ciencia ficción son tan fáciles o tan difíciles de escribir como cualquier otra. Necesitas personajes interesantes en un buen escenario y con un conflicto que implique al lector. La única diferencia es que en ciencia ficción la historia debe depender de un elemento de especulación, y las ramificaciones lógicas que implica deben construir el argumento.

¿Qué significa elemento de especulación? Cualquier pregunta que empiece con “¿Qué pasaría si…?”. ¿Qué pasaría si de pronto no hubiera gravedad? ¿Qué pasaría si el sol se apagara, o se volviera verde? ¿Qué pasaría si aparecieran manchas solares en el sol con la palabra “SOS” escrita? Este es el elemento especulativo. La historia es lo que haces después con esta premisa.

Esto nos lleva a otra concepción falsa: Las ideas son escasas. Esta es quizás la peor –y falsa- concepción sobre la ciencia ficción. Las ideas están en todas partes. El truco consiste en mirar las situaciones cotidianas con otro ojo. Por ejemplo, los coches de ahora tienen multitud de luces y botones, la mayoría de los cuales no sabemos ni para que sirven. Uno en particular, el del aceite, puede parecer la lámpara de un genio. ¿Qué pasaría si en realidad saliera un genio cada vez que alguien apretara ese botón? (Este relato ya se ha escrito por cierto. Pero no recordamos por quien. Si lo sabes y nos escribes actualizaremos este artículo)

(Nota de Guajars: no creo que sea indispensable la “especulación”. O sea, puedo especular cómo reaccionarían mis personajes ante un acontecimiento ficticio, pero no especular específicamente acerca del chorizo causa-efecto. Cuestión de gustos)

5. Cuenta una historia

(Nota de Guajars: Daaa… !!!)

Una vez consigues una idea para escribir ciencia ficción es tentador incluirlo todo en la historia. Resístete con todas tus fuerzas. Muchas historias fallan por ser demasiado detallistas. No necesitamos conocer toda la historia del planeta hogar de tu protagonista, sólo que su gravedad dobla la de la tierra y es por este motivo que el protagonista puede levantar coches con mucha facilidad. No cuentes tu idea, cuenta una historia sobre tu idea.

(Nota de Guajars: e veldá. En mi primer intento de novela, cuando la terminé de escribir, me dio la locura y creé historias que explicaban por qué tal o cual hecho o costumbre, y entre los capítulos venían textos históricos y leseras por el estilo, duplicando el contenido y volviéndolo latero e infumable. Luego borré todo eso, puse algunas referencias en medio del relato, y chao. A veces es mejor dejar algunos datos sin explicar)

Una observación: No todas las ideas son útiles. Deben ser creíbles, al menos en el mundo donde sitúes tu historia. Si los coches funcionan mediante la ayuda de una especie de genio, será mejor que en algún momento expliques de dónde vienen y por qué acceden a ser una comodidad más para los humanos. Si no lo haces, estarás escribiendo fantasía, no ciencia ficción.

6. Escoge el subgénero adecuado

Hasta ahora hemos descrito la ciencia ficción como si se tratara de un único gran género. Pero lo cierto es que hay muchos tipos de subgéneros, cada uno con sus características específicas.

La primera distinción es entre ciencia ficción dura y blanda dependiendo de la cantidad de ciencia que se use para contar su premisa. La más dura depende lo que conocemos actualmente como posible. No hay naves más rápidas que la luz, ni viajes en el tiempo, ni magias extrañas. La ciencia ficción media puede romper una o dos reglas (podemos encontrar naves más rápidas que la luz o viajes en el tiempo) pero no encontraremos nada de magia. En la ciencia ficción blanda todo está permitido mientras funcione la mente científica dentro de la historia. La magia como magia aún está prohibida pero si puedes convencer al lector de que hay “algo más” puede ser todo un éxito.

(Nota de Guajars: olvídense de este picadillo en particular. No sirve de nada situarse dentro de un género antes de ponerse a escribir, porque eso bloquea la creatividad. Lo que se debe hacer es poner en escrito las ideas, y luego de haber terminado el cuento/novela buscarle algún acomodo entre las docenas de subgéneros de la CF)

Veamos como ejemplo la idea del genio. Decimos genio, pero puede ser un extraterrestre, una planta pensante, etc. En la ciencia ficción dura, se enfocaría la historia hacia cómo los ingenieros encararon la crisis energética intuyendo que los genios eran reales y podían solucionar el problema. Deberías explicar como los convencieron para que se convirtieran en un elemento más del coche. Pero deberás hacer creer a tu lector que los genios son un fenómeno científico más que mágico. En la ciencia ficción media puedes investigar las implicaciones sociales al cambiar de fuente de energía. La ciencia ficción blanda puede ahondar en las implicaciones personales del genio con su nuevo dueño.

Puedes escribirlo como una historia de viajes en el tiempo, como cyberpunk, como un viaje espacial o cualquier otro. No importa cual. Pero tienes que ser fiel al subgénero escogido y a sus convenciones.

(Nota de Guajars: nuevamente NO. A no ser que seas el artífice de un nuevo género, como don Jorge Baradit y su cyberchamafsfsfsfsf…)

¿Cuales son estas convenciones? Aquí necesitas documentarte. Ninguna lectura sobre ciencia ficción substituirá la lectura de cientos de libros de ciencia ficción. Lee, lee y lee hasta que empieces a cuestionarte ¿Qué pasaría si….? cuando observes elementos de la vida cotidiana.

Entonces estarás preparado para escribir.

(Nota de Guajars: ésa es la pura verdad. Para escribir, primero hay que ser un lector temerario, pasar del género literario favorito hacia otros menos amigables, desconocidos o de frentón indeseables. Yo me la he pasado toda la vida leyendo CF traducida del inglés; hace poco comencé a leer más CF de autores hispanoparlantes, de preferencia chilenos/as. Y llevo años tratando de leer literatura latinoamericana de culto, pero me cuesta. Y todo esto para poner a prueba mi “ritmo”, mi prosa, mi redacción)

Eso era, un interesante artículo que parte de la falsa premisa que la ciencia ficción es un género en sí. En realidad la CF es un sub-género de la fantasía, y bajo la chapa de Ciencia Ficción podemos encontrar sub-sub-géneros que a su vez se pueden subdividir de acuerdo a características específicas de cada obra.

La esperanza de muchos autores de CF es predecir el futuro, para que en ese futuro se diga que ellos lo predijeron (léase Verne). Mi intención es entretener. ¿Es malo eso?


“Mi origen es mi destino” – Ningen Janai

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