Este personaje calvo rodeado de amigos, es el “gerente corporativo de Celulosa Arauco y Constitución S.A. (Celco)”, o sea el Relacionador Público, el encargado de decir “no sabíamos nada”, “no es nuestra culpa” y “no tiene forma de probarlo”.

Lo último que leí que dijo -la mejor de todas- fue que el licor negro no era el causante de la mortandad de peces en el Mataquito.

Mijito, como es su pega se entiende que mienta con tanto descaro. Pero no está tratando con gente huevona, así que déjese de mentir un rato. La puerta del infierno es aaaaamplia y usted tiene un pase directo, junto con la gente que maneja mal el auto.

Tome nota, Charles:

Primero, al agregar químicos al agua, que por sí solos podrían no ser tóxicos para la vida (aunque éste no es el caso, no piense que le estoy dando la razón), se cambian las condiciones químicas del medio y entre otras cosas, la capacidad del agua de retener el oxígeno y la forma en que se comportan los metales disponibles. Es lo que pasó con los cisnes, cambiaron el PH del agua y los metales disponibles cambiaron su comportamiento, causando una cadena de efectos que culminó con la muerte de los cisnes (el efecto visible).

Acá el problema es el mismo. Decir que el licor negro, un tóxico corrosivo y pestilente, no fue la causa directa de la muerte de los peces… es una falacia, pues es claramente la causa directa del fenómeno que produjo la muerte de los peces.

Así que Charles, puede seguir haciendo su pega, pero la está haciendo mal. En Relaciones Públicas hay algo que se conoce como “estar en buena con el entorno” y hay otro ítem de una corta lista de leyes para el relacionador público que se llama “control de daños”, que consiste en decir la verdad y ofrecer compensaciones antes que quede la escoba (entre otras cosas que usted tampoco se aprendió).

Repito, DECIR LA VERDAD. Lo de las compensaciones se está haciendo, pero no deja de ser una forma de comprar el silencio de la gente que tiene todo el derecho de reclamar, y que además podría prenderle fuego a su casa de muchos millones de pesos. Las compensaciones tienen que ir, sí o sí, pero LA VERDAD es otra cosa.

Parece que Charles no fue a esa clase. O hizo el curso de RR.PP. por correspondencia y no le llegó ese faccímil.

Para entender a personajes como Charles Kimber, hay que ver una película llamada “Gracias por Fumar”, que muestra cómo trabaja un relacionador público (en este caso de las tabacaleras gringas), un antihéroe que llega a caer bien… pero que no deja de ser un criminal que encubre otros crímenes usando su increíble capacidad para darse vuelta a la gente.

Charles, vea esa película, es una buena forma de comenzar a pensar que seguramente eligió un mal trabajo, aunque sea bien pagado.


“Mi origen es mi destino” – Ningen Janai

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