La historia siempre es diferente dependiendo de quién la cuente. Estas últimas semanas he leído la “historia oficial” contada por personas de izquierda, y aunque el lenguaje dogmático y propagandístico que evoca al obrero el pan y la hoz me producen urticaria, he podido captar el sentido de este día tan complicado.
Al mismo tiempo he leído la “historia oficial” contada por el oficialismo de la época, y aunque el tono facho y absolutista de los informes me produce aún más urticaria, también he logrado entender y rescatar algunas ideas que siendo tan dudosas como las planteadas por su contraparte, podrían ser igual de ciertas.
A continuación, y en beneficio de quienes no tienen ni idea de qué es esto del día del joven combatiente, les copio un resumen que he preparado siendo lo más imparcial que se puede ser en estos casos, descontando arengas y adjetivos.

El día 29 de marzo de 1985 a las 19:45 los hermanos Rafael y Eduardo Vergara Toledo fueron abatidos por Carabineros en el sector de Av. 5 de Abril con calle Las Rejas (Villa Francia), cerca de su hogar.
Esa misma noche en otro lugar de Santiago era abatida Paulina Aguirre Tobar.
Un año antes y en la misma fecha, en la comuna de Pudahuel era asesinado el estudiante Mauricio Maigret Becerra.
Estos cuatro jóvenes eran todos militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y eran activos participantes de los movimientos en contra de la dictadura.
La información oficial publicada en los medios de comunicación indicaba que Carabineros había sorprendido a tres delincuentes armados que intentaban robar un local en 5 de Abril con Las Rejas. En la balacera fueron abatidos dos de los delincuentes (los hermanos Toledo) y resultó herido el Cabo de Carabineros Marcelo Muñoz Cifuentes.
El Informe Rettig, luego de una larga investigación, estableció que Rafael Vergara fue ejecutado con una bala en la nuca, estando herido y en poder de Carabineros. Respecto de su hermano Eduardo Vergara, la Comisión no pudo determinar las circunstancias precisas de su muerte, por lo que se considera que pereció víctima de la situación de violencia política propia de aquellos años.

Qué puedo concluir de esto: que los hermanos Vergara estaban esa noche en el lugar indicado; que no se puede determinar con certeza qué estaban haciendo a esa hora y en ese lugar; que Eduardo fue abatido en circunstancias confusas y que su hermano Rafael fue apresado y ejecutado de un balazo en la nuca; que otros jóvenes también murieron este día en circunstancias confusas y que todos eran estudiantes universitarios y militantes del MIR.
Nada justifica que los hayan asesinado, nada en absoluto, pero la imagen de blancas palomas es totalmente inverosímil.
Me explico: que se celebre como “el día de los jóvenes combatientes” establece claramente que eran combatientes y dispuestos a luchar, que en el contexto de esos años (1985) sumado a las características del MIR por la misma época, los transforma en verdaderos extremistas.
Tampoco se puede ignorar que su imagen de mártires y la utilización política que se ha hecho de sus muertes han creado un halo de guerrillero alrededor de la imagen de estos jóvenes, que anula cualquier intento de presentarlos al mundo como inocentes transeúntes que estaban en el lugar equivocado y a la hora equivocada.

Y nada, absolutamente nada justifica que el 99,9% de los santiaguinos tengamos que sufrir las consecuencias del bandalismo porque al lumpen se le ocurrió que hoy es una buena excusa para salir a dejar la cagada. Los que salen a romper, quemar y apedrear son principalmente pendejos, o adultos tan adoctrinados en las ideas del siglo pasado que no serían capaces de encontrar la lucha de clases ni aunque los mordiera en el culo.


“Mi origen es mi destino” – Ningen Janai

Anuncios