Como el microclima cordillerano este año fue de lo más raro, nuestras abejas todavía están planificándose como si la primavera fuera a comenzar la próxima semana. Serán giles… Pero la naturaleza muestra señales que no podemos ver y que las abejas (así como las fatídicas hormigas) detectan y aprovechan en su beneficio.

Por lo tanto suponemos que la cosecha será provechosa, incluso suponemos que habrá bonanza hasta finales de marzo.

De momento estamos sacando 15,6 Kg por alza (cajón mielero de la colmena), que no es malo aunque augurábamos una cosecha mayor.

Lo malo es que cada vez que vamos, me pican. No hay día que no me piquen, una al menos. Es una de las desventajas de esta pega (considerada una de las diez más peligrosas del mundo).


“Mi origen es mi destino” – Ningen Janai

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