Y dale con que es peruana. Y dale con que la papa, alimento contundente que salvó del hambre a Europa, es de origen peruano.

Sí, las papas que se llevaron los españoles las sacaron de Perú, obvio. Los Incas comerciaban, entre otras cosas, distintos tipos de papas con los pueblos de más al sur y de más al norte.

Pero la papa tuvo un origen como especie. Y todas las evidencias nos llevan a Chiloé y sus islas aledañas, desde donde los pueblos originarios usaban la papa como moneda de trueque con los viajeros. Hay 286 variedades distintas de papas y muchas más por catalogar. No todas fueron cultivadas, por supuesto que los agricultores precolombinos prefirieron las más grandes, las que producían mayor cantidad de semillas, las más sabrosas. Ahora hay cuántas, ¿siete variedades de papas que se cultivan en todo el mundo? Obviamente que hay más.

Las pruebas científicas “irrefutables” de que habla el canciller peruano es un estudio europeo que demuestra que las papas que se comen en Europa son todas originarias del Perú. Eso no lo discute nadie. Pero es idiota andar por la vida creyendo sólo las historias que nos convienen y desechando como imposibles las que no nos convienen. Memoria selectiva le llaman.

Supongo que cuando hay un pequeño motivo para sentirse orgulloso de algo, lo que sea, que levante la moral y le permita a un pueblo decir “en esto fuimos los primeros”, y viene el pueblo vecino a contradecirle… es como ají en el poto. “mi mamá es más bonita que la tuya” le decía a mis amiguitos cuando era muy pequeño. Las de peleas que tuve por esos berrinches de mocoso.

Ahora el temas es similar. Aunque muchos peruanos digan que la papa se originó en sus tierras, no necesariamente es cierto. También algunos argentinos decían que el hombre (la raza humana) se había originado en Argentina. Andá! Son niñerías, digamos que sí, que reescriban sus libros de historia como lo han hecho en otras oportunidades, demos la razón para que paren con la pataleta. Devolvamos el Pisco y el Suspiro Limeño. Eso no va a cambiar en nada la verdad, sea cual sea.

La papa es americana. Punto.

Si sé que soy odioso. A dónde voy con toda esta perogrullada: el cuento con el Pisco es clarísimo, las empresas chilenas productoras de Pisco ganan mucha plata, y las empresas peruanas tienen que pagar por el derecho a usar el nombre “Pisco” en sus destilados. Si el Pisco fuera peruano, no tendrían que pagar y podrían ser los únicos exportadores del verdadero Pisco a todo el mundo. ¿Me siguen la idea? Es un problema de intereses, de cómo tú te haces rico sacando áridos del patio de MI casa, de cómo tú te haces millonario vendiendo MI invento, de como eres tú feliz con MI esposa…

Las peleas por caramelos van a seguir por siempre. POR SIEMPRE. Los libros de historia de Perú y de Bolivia (metámoslo también en el baile) dicen claritito cómo nuestros antepasados robaron sus tierras, mataron a sus hombres y violaron a sus mujeres. Incluso dicen que fue nuestra codicia la que los mantiene subdesarrollados… Amigos, hay demasiados países con mar que son subdesarrollados; tener playa no es sinónimo de progreso. Pero ésta es una justificación vacía. El tema está tan instrumentalizado que no hay boliviano que no sueñe con el día en que mojará sus pies en una playa boliviana, no importa si el mar está rojo de sangre chilena.

Si sé que soy odioso, pero me nace. Ahora sólo falta que encontremos petróleo y venga Bush a instalarse diciendo que tenemos papas de destrucción masiva.


“Lo que nunca he tenido…
Falta no me hace”

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