Wini, El primer amor de Jack
Goldo se llama Jack de nacimiento, pero como ha crecido tanto para los lados, quedó con su apodo actual.
Goldo era un cuy choro y mañosín que sólo gustaba de comer sanahorias, lechuga y pasto. Pero como el dueño (yo) es más mañoso aún, le da pellets para hamster y conejo y con eso se tiene que conformar la mayoría del tiempo.
Luego de cumplir un año y medio, con su mamá Gaby nos preocupamos porque aún no había debutado, así que puse un aviso en la página MisMascotas.cl buscando pareja. Tras varios meses sin saber nada, alguien se interesó, una cuya chascona (como las que le gustan a Goldo) llamada Wini.
Goldo se engominó y partió al ginmasio a endurecer las patitas flacas. Mientras yo hacía todos los arreglos para este inusual encuentro.
Lo tuve que llevar en una jaulita pequeña bien protegido para que no cachara que lo llevaba muy lejos. Y así llegamos donde Wini, y sus dueños Ivonne y Simón. Inmediatamente Wini demostró interés en este Goldo de pelo corto y brillante, más un fuerte olor a macho invicto.
Wini, El primer amor de Jack
Luego de conversar un rato y juntarlos en la jaula de Wini, Goldo descubrió que tiene instintos y comenzó su danza de macho dominante, ronroneando y mostrando sus cualidades inicgualables, mientras esparcía sus feromonas con cada paso. Wini se hacía la loca, como que no te conozco, no me haz invitado ni una piscola siquiera…
Y me tuve que ir. Lo dejé en casa de Wini a que se aclimataran. La conversa entre ellos era elocuente, mientra Ivonne me decía que nunca se hubiera imaginado que los cuy crecieran tanto, que le habían regalado a Wini como un hamster crecidito y cuál habría sido su sorpresa cuando siguió creciendo.
Wini, El primer amor de Jack
Al día siguiente regresé y Goldo ya había hecho de las suyas. Se los vio durmiendo acurrucaditos y declarándose amor eterno… mientras durara el celo. Goldo no se quería ir, pero no podía quedarse ahí.
Estábamos todos contentos. Ivonne había pensado que sería una buena idea cruzarla en su primer celo y luego operarla… pero ahora se le había metido el bichito de la crianza, porque no muy lejos de allí los vendían a $5.000 cada uno. Grito y plata cada cuatro meses.
Si Wini queda preñada y tiene más de una cría, una va a ser mía. Elegiré un macho, lo lamento mucho por Goldo pero no puede aparearse con una de sus hijas. Y si a futuro Wini necesita otra vez de un machote, Goldo estará dispuesto, pues el recuerdo de esa noche de lujuria jamás se borrará de su memoria.
Wini, El primer amor de Jack

“Lo que nunca he tenido…
Falta no me hace”

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