Pesaditas buscando por dónde ampliar la casa

Con la Gaby por fin vemos los frutos de tanto cuidar a las pesadas de nuestras abejas. Durante la semana pasada nos la pasamos rompiendo, colando y filtrando la miel para separarla de la cera y cualquier impureza que se pueda soltar de los marcos (por impurezas hablo de propóleos, polen y una que otra antena de abeja recuriosa).

Ahora tenemos, de una primera y cansadora tanda de recolección desde nuestras colmenas nuevas, aprox 20 kg envasados en tupperware (nada de envases desechables) guardaditos en el refrigerador. Y éste es sólo el comienzo, porque sacamos apenas 24 marcos de los 200 que hay para cosechar.

La pega de cosechar la miel sin ayuda de la famosa centrífuga, es bien tediosa. Primero hay que desmantelar la colmena de los marcos, procurando no romper la placa de cera que venía originalmente con el marco y así poder reutilizarla en la colmena. Ésta luego se devuelve a las abejas, que la dejan limpiecita y lista para volver a construir encima.

Toda la cera y miel resultante se deja “decantar”, o sea, la cera flota y la miel se acumula abajo. Posteriormente esa cera se filtra con paciencia para extraerle toda la miel restante.

El resultado son muchos kilos de miel pura de calidad, sin químicos, oscura y fluida; más un montón de cera con una pizca de miel, que cuando se funde se convierte en dos sub-productos más de la colmena: cera de abeja, por supuesto, y arrope, que es miel cocida que se usa para endulzar postres.

Con respecto a los acaricidas, nosotros utilizamos un producto orgánico no tóxico que no recuerdo su nombre, pero cuya característica es hacer que las abejas se limpien más seguido, deshaciéndose de la molesta varroa.

La varroa, como había contado en un post anterior, es un ácaro que se alimenta de las abejas. Todas las colmenas, TODAS, tienen varroa, en mayor o menor medida. Son como las pulgas en los perros, no hay colmena sin ellas. Las colonias fuertes tienen un mayor grado de resistencia al parásito. Si en un simple vistazo al panal vemos una o más abejas con varroa, es que ya estamos medio cagados y hay que usar productos más fuertes y eficaces como el timol (que es un químico extraído del tomillo) o el ácido fórmico (que producen las hormigas), cada uno con su particular forma de aplicación. Cualquier otro químico, como los acaricidas químicos (cumafos), podría eventualmente contaminar la miel y llegar consumo humano.

Actualmente tenemos 25 panales, 19 nuevos (uno perdió la reina y tuvimos que fusionarlo con otro), 4 antiguos (cuya miel se usará para surtir al resto de las colmenas durante el invierno) y 2 núcleos que hicimos tardíamente, pero que prendieron súper bien.


“Lo que nunca he tenido…
Falta no me hace”

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