Ah, los recuerdos…

1978

Ahí tenía apenas un año. Ojo la polera, lleva una abejita.

1981

Calmao con el cabro, comiendo pan con margarina y sorbeteando el té desde el plato. Ahí todavía no me legaba el piedrazo en la frente.

1984

Güena la pinta. La corbata… hacía el nudo yo mismo.

1987

Metido de lleno en las juventudes fascistas del gobierno militar… También conocidas como las “brigadas de tránsito”. Allá íbamos a marchar los ritmos prusianos. Allá salíamos minutos antes para “ordenar el tránsito”. Allá nos creíamos poderosos, recuerdo haber humillado a varios cabros menores que yo. Recuerdo sentirme importante y poderoso. Incluso respetado. A la larga fue una pésima experiencia, porque nada de eso era por mérito mío. Aparte de la chapita con la T, la correa, el gorro y los guantes blancos, el “poder” que se me confería valía callampa.

1990

Ahí egresando de octavo. Ahí no se nota pero tenía cara de califa. Esa profe era muy “llamativa”.

1992

1993

1994

Nada que agregar de este periodo, excepto la TELEPATÍA.

1994

Graduándome de cuarto medio, al fin. Al día siguiente estaba mirando las fotos que atesoraba de mis compañeros, con la nostalgia carcomiéndome lentamente. Me duró hasta que entré a la universidad.

1995

Como ya era grande, me dejé crecer el pelo y el bigote. También me apareció esa barbita bajo el labio inferior que me acompaña desde entonces.

1996

Era malvado. Meses después llegué a tener la chasca por debajo de los hombros. Era mucho atado manejar tanto pelo y que se viera limpio y que no se enredara y que la partidura y ya me confundían con mina así que me harté y partí a que me pelaran.

1997

Acá ebrio. Estaba en El Ingenio, en un mítico paseo que después una amiga tuvo el poco tino de relatar con lujo de detalles al Rumpy. La mitad de esos detalles eran invención de ella, pero nadie nos compró la versión oficial.

1998

Ahí con el amigo Huesos, candidato a la presidencia. En esa época hacíamos el ZOONICO, el Zorro Herranz y yo. Pucha que nos raíamos. Me llenaba de satisfacción ver a alguien leyendo el Zoonico y cagarse de la risa en los pasillos de la UNAB. Pero obviamente había quienes no apreciaban nuestro esfuerzo creativo.

1999

La Gaby me dice que cuando me conocío (2003) yo tenía el cutis de un bebé. En esta foto algo se nota. Además ya había comenzado mi adicción por la animación japonesa. Ojo con el peinado tipo Vegeta.

2000

Ese año descubrí que soy piti. No muy piti pero si suficiente como para tener problemas para distinguir los letreros de las micros.

2001

Navidad del 2001.

2002

Luego de tomarme esta foto, me afeité el bigote gay. Me picaba y no podía dejar de manosearlo. Además que pasaba con sabor a alquitrán de cigarro y siempre me quedaba lleno de mayonesa y/o palta cuando comía completos.

2003

La cara de gil es porque llevaba un mes pololeando con mi Gaby. Andaba demasiado contento.

2004

Posando pa la foto, poniendo la mejor cara de galán feliz.

2005

Ahí se nota que estoy guatón. Además tengo el pelo largo, otra vez. Espero poder mantener el look algún tiempo.


“Lo que nunca he tenido…
Falta no me hace”

Anuncios