Desde que me agarró la máquina del trabajo, tener un día libre me produce más sensación de culpa que de tranquilidad. Es como si no pudiera dejar de hacer cosas… cualquier cosa, menos descansar.

El fin de semana me genera mucho ajetreo y dolor de muelas. Hubo un tiempo, hace no mucho, en que todos los días tenían su rato de relajo. Hubo días y semanas enteros sin hacer nada, sólo levantarme tarde, comer, leer, ver tele. Ni siquiera pololear, porque no estaba en mi panorama (aunque sí en el plan maestro). Si me daba lata veía la cartelera del cine y partía a ver cualquier cosa. Iba al persa y me compraba alguna pelicula pirata, algún animé, algún cachureo. Iba a la playa solito a sentame junto al mar, me pasaba rollos, me tomaba una chelita… y llegaba a escribir algún cuento depre que se me ocurriera en el momento.

Y el resto del tiempo estudiaba periodismo. ¿Para qué quería ser periodista? Para escribir mejor, creo. Mejoré la ortografía un poco, algo la sintaxis, pero algo más… no sé. Cacho más de computación y diseño web que de géneros periodísticos.

Ahora ya no estudio nada. Estoy en un plan de capacitación continua, aprendiendo Linux para hacerme cargo del servidor, y espero el prócimo año pagarme unos cursillos que me hacen falta de diseño web avanzado. Podría aprender solo, de hecho lo he estado haciendo, pero mejor tener un diplomita pa ponerlo en el curriculum.

Y todo esto venía por el tema del feriado. Hoy es feriado legal sólo en Santiago… Tiago, que no tiene nada de Santo. Y aparte de levantarme tarde, es pura pega. Lo rico es que puedo descansar y comer a la hora que me dé la gana, pero los pitutos me corroen minuto a minuto recordándome que son para ayer. Y más encima debo cumplir con mis obligaciones de pololo (que no es una queja), pero así me voy restando horas al trabajo comprometido y NO QUIERO AMANECERME MIRANDO LA PANTALLA DEL COMPU! Estoy toda la semana, todos los días, ante un computador, ahora sólo quiero descansar.

Anuncios