El título de la novela es tentativo. Creo que me estoy repitiendo al contar cómo se me ocurrió la historia, pero no importa, el contexto ahora es otro. Tampoco daré spoilers.
Era abril de 2011, estaba en Londres visitando librerías en un estado de éxtasis onanista contumaz, cuando me asaltó una idea. No fue la idea misma de la novela, sino la impresión de que había algo entre esos libros que la gente lee en Inglaterra, algo característico de la literatura anglosajona, que no había visto en las librerías de Chile. Es una mezcla entre lo que la gente quiere leer, lo que los autores quieren escribir y el esfuerzo de las librerías por vender (la editorial es solo un intermediario). Fue una epifanía.
Me di el trabajo de analizar libremente ese fenómeno, revisando los títulos en las estanterías destacadas (analizando también las técnicas del retail literario), mirando qué libros llevaba la gente en sus canastas, y más tarde jugando con Amazon y otros portales que hacen asociaciones entre títulos en función de las preferencias de muchos visitantes y compradores. En resumen, hice una investigación de mercado.
Sí, lo hice. Busqué y encontré varios temas que se repetían entre las novelas de súper ventas. Hice una lista laaarga y tediosa, llena de anotaciones e inquietudes. Sentía que estaba jugando con fósforos mojados, que todo ese ejercicio ambicioso no serviría para nada. Pero luego cerré los ojos y me dediqué a hacer ecuaciones semánticas, a armar grupos de ideas según su afinidad. Me volví loquito.
Y así nació el personaje, el mundo y la historia. Blonda Stál. Publiqué el borrador de una escena en Goodreads hace algún tiempo, por si te pica la curiosidad. Y por primera vez trabajé la historia siguiendo mi propio consejo, organizando y trabajando el esqueleto antes de sentarme a escribir realmente.
De regreso en Chile me dediqué a escribirla, con calma, con la lentitud que me caracteriza, poniendo a prueba mi esquema y mi motivación. Presenté los borradores a mis amigos escritores, con los que me junto todos los meses a eso mismo, a trabajar sobre nuestros textos más ambiciosos. Y ya terminé un cuatro de la novela. Este verano terminaré el resto.
Es parte de mi desafío 2012, una de las tres novelas fantásticas que terminaré antes que acabe el año.





Me gusta el concepto y todo el estudio y esfuerzo detrás de esta historia. Ojalá que todo resulte bien y la veamos publicada en un corto plazo.
Saludos.
¡Pazuzu mediante!
Con 5 mil palabras a la semana, es más que posible. No es tanto, de hecho es NADA, pero cuesta echar a andar la carreta todos los días, hay que darle cuerda.
Apenas esté terminada, liberaré el primer cuarto de la novela, para calentar la sopita.
He ahí el artista. El artista está sobre ello. Está por la labor de perfeccionar eso que expulsa y hacerlo cada vez más bello, darle cada vez más sentido. Es sobremanera difícil que se halle a alguien más tolerante con la hediondez que barrunta de los estados intermedios de la obra que intenta convertirse en Arte. El artista está allí metido hasta los huesos, enlodado hasta la coronilla como el niño que amasa la propia inmundicia. Huele muy mal eso. Casi nadie quiere ver, casi nadie saber y menos probar. ¿Pagar por ello? Ni de casualidad verás un duro. ¿Quién va a pagar por algo que uno mismo puede hacer fácilmente a solas en su baño? Y esta es una «buena» idea; de hecho, casi todos los artistas comienzan así. Encuentran festivo lo de trabajar con la propia borrasca y se lanzan, y comienzan, y practican, y resulta que algunos siguen y siguen… La mayoría obviamente abandona el juego al poco tiempo; es que si haces bien esto de gustar y de oler tu propio desecho hasta enlodarte en el paroxismo, recién entonces, caes en cuenta de que cagar no lo era todo.
Mi primera impresión a tu comentario, The_Translator, es… WTF!
Lo leo por décima vez y solo puedo extraer un profundo nihilismo. Por favor no me mal interpretes, agradezco que dejes un episodio de tu historia aquí, pero tanta abstracción escatológica me hace pensar en noches de vómito onanista, un odio visceral al resultado de tus propias decisiones. Ne?
Gracias por la interpretación :) Luego de dejarte el comentario pensé: ¿no será que este hombre va a pensar que el fragmento que dejo aquí viene a ser como una “crítica” a lo que él hace, cuando en realidad se trata de un aporte para pensar el material que a él le va viniendo en mente y que le permite escribir? Mucha gente se pregunta ¿de dónde demonios viene el material que un escritor utiliza en sus obras? Mi comentario viene a decir que, lo que uno mismo escribe, habla más de Uno mismo que todos los subtextos e incisos y comentarios y explicaciones al margen que uno, como autor, quiera darle a sus textos. El texto de un autor es como su fallo; en su página, el autor actúa igual que lo hace un juez. Una vez dictada la sentencia, un juez no va por ahí dando explicaciones sobre lo que que ha hecho sino que te remite a la sentencia. Pues, lo que te comento es sólo una posible interpretación de los materiales; y viene bien tener una a mano, porque, en general, el tema parece ser siempre una especie de terreno baldío sobre el que casi nadie sabe qué pensar. De veras, el feedback siempre es muy útil. Lo de malo y bueno son tintes intrascendentes. Al fin y al cabo uno escribe para uno mismo. Te sigo. Por sobre todo me apetece leer cómo continua la historia que estás montando. Saludos!
Acabo de terminar el primer capítulo (de 4) con 8.300 palabras. Es apenas un borrador y no es una muestra representante de la extensión de los capítulos que quedan por escribir.
Comencé a escribirlo en mayo de 2011, avancé la mayor parte en julio y septiembre. Son 830 palabras en promedio, por mes. ¡Eso es vergonzoso! Como excusa puedo decir que antes de enero no había definido mi determinación de enfocar todo mi esfuerzo creativo en solo tres proyectos durante 2012. Y en 2011 me pasé muchas cientos de horas distribuido en varios cuentos y notas para los otros proyectos que no tomaré en cuenta este año. Es trabajo avanzado, jamás perdido.
Hoy usé toda la mañana para releer el capítulo 1, y ahora dedicaré toda la tarde en hacer los tratamientos para el capítulo 2. No haré proyecciones ni promesas, porque después me tengo que desdecir y dar explicaciones, pero tengo esperanza en que tendré el borrador del capítulo 2 en corto tiempo.